Por Felipe González y González
Profesor de Gobernabilidad Institucional
CEGI-IPADE
· El crecimiento económico se desacelera en los Estados Unidos.
· La tasa de crecimiento en el primer trimestre de 2010 fue de 3.7 por ciento.
· El crecimiento de abril a junio fue de 2.4 por ciento.
Aunque hay buena noticias en el informe dado a conocer por el Departamento de Comercio, como por ejemplo, el hecho de que la inversión empresarial en equipos y software ha crecido a una tasa de 21.9 por ciento, el tono general del informe fue débil y diversos indicadores de crecimiento están en riesgo de dispararse en la segunda mitad de 2010.
También hay datos paradójicos pues en tanto que la población se muestra reluctante a consumir, las importaciones han subido. El consume personal, que en definitiva responde por dos tercios de la actividad económica, está en una tasa de crecimiento cercana al 1.6 por ciento. Esto es un reflejo de las restricciones, que siguen teniendo los estadounidenses frente a la imagen de alto desempleo, y de las grandes deudas que se acumularon en el pasado inmediato.
Persiste el desequilibrio en la balanza comercial pues en tanto que las importaciones crecieron en un 28.8 por ciento, las exportaciones lo hicieron en un 10. 3 por ciento. En una perspectiva de plazo esta información genera preocupación, pues lo que los analistas querrían ver es que los Estados Unidos lograr un mayor equilibrio, y para ello debería darse un mayor crecimiento de las exportaciones.
Un factor importante en el crecimiento de la economía estadounidense es el gasto público total, que se elevó en un 9.2 por ciento, en tanto que el gasto público no militar supuso en ese rubro un crecimiento del 13 por ciento.
El crecimiento se he beneficiado también por la reposición de inventarios en las empresas. Por otra parte la inversión en construcción ha sido muy fuerte y creció en un 27.9 por ciento. Sin embargo en lo que resta del años es posible que el gasto gubernamental sea menos fuerte, que la actividad inmobiliaria se reduzca ya que en abril término el crédito fiscal para ese sector, y que la actividad empresarial sea menos intensa porque se habrán terminado de reponer los inventarios, que para ser reiterados necesitarían una mayor confianza en el consumidor, y una elevación del gasto de las personas.
30 de julio de 2010. Con información de The Washington Post.
0 comments:
Post a Comment